Medidas simples y efectivas para cuidar la salud respiratoria de tus hijos.
Implementa estas prácticas en tu día a día
Las manos son una de las principales vías de contagio. Lávalas antes de comer, después de jugar o al regresar a casa.
Si alguien tiene gripa o tos, es importante mantener distancia para reducir el riesgo de contagio.
Abrir ventanas ayuda a renovar el aire y disminuir la concentración de virus en casa.
Las vacunas protegen contra enfermedades respiratorias importantes como influenza o neumonía.
Una buena nutrición fortalece el sistema inmunológico y ayuda a prevenir infecciones.
El humo irrita las vías respiratorias y aumenta el riesgo de infecciones en niños.
Si tu hijo se enferma constantemente o presenta tos frecuente, es importante realizar una valoración médica oportuna.
Agenda una valoración con el neumólogo pediatra. Estamos aquí para cuidar la salud respiratoria de tus hijos.